La Coctelera

Rekhar

21 Octubre 2008

Banshee

El sol se filtró suavemente a través de la persiana entreabierta, iluminando tenuemente la pequeña habitación. La mujer de la cama se revolvió tímidamente entre las blancas sábanas, sumida de lleno en ese extraño estado, entre el sueño y la vigilia, de aquellos que despiertan sin necesidad. Era una dama de piel extraordinariamente clara, cuyo cabello vaporoso, de un profundo tono pelirrojo, se extendía desparramado a lo largo de la almohada.

Finalmente, abrió sus ojos, de un azul clarísimo, tan vivos y penetrantes, que le daban un aire místico, perturbadoramente inhumano. Alzándose perezosamente, se apoyó sobre sus delicados brazos, ignorante por un segundo de todo y todos, hasta el instante en que, levemente confundida, miró a su alrededor, y pudo recordar donde se encontraba. Era la casa de él, por supuesto. De él, que todavía yacía plácidamente a su lado, compartiendo la misma cama.


El bosque mágico había crecido a su manera, convirtiéndose en una auténtica selva de metal, cristal y ladrillo, que se alzaba casi infinita hacia el firmamento, tratando de alcanzar las mismísimas estrellas. El trino de los pájaros había sido sustituido por el salvaje sonido de las entrañas de poderosas máquinas de acero, que recorrían caminos de asfalto a velocidades inimaginables. Y los habitantes se habían multiplicado, atestando los hogares y los claros, conformando auténticos ríos de humanidad que avanzaban agazapadas, temerosas de las veloces máquinas que ocupaban, con su incansable ir y venir, la mayor parte de los caminos.

¿Y ella? Ella seguía igual que siempre, completamente sola en un rincón oscuro del bosque, pues aún existían lugares vacíos y privados si se sabía donde (o como) buscar. Y lloraba, como había llorado antaño. Lloraba con lágrimas de frío cristal, que reflejaban el profundo azul de sus ojos de zafiro. Esperando, igual que siempre, que un peregrino la encontrara, alguien, quizá, que no tuviese miedo de encontrar lugares vacíos y privados en aquella salvaje espesura atestada de gente.

-¿Por qué lloras? -preguntó una voz, y ella tuvo que alzar la mirada de sus ojos enrojecidos y brillantes. Allí, de pie, con un rostro que expresaba esa combinación entre preocupación y simpatía de los bien intencionados, estaba él.


-Ayer me preguntaste que por qué lloraba -susurró ella, y sus palabras sonaron como un dulce beso, surgidas de unos labios que rozaban la piel de su compañero de cama. Una mano blanca, femenina, acarició suavemente su mejilla, que a cada instante que pasaba perdía más y más de su calidez vital, tornando su piel más fría y rígida por momentos.

Una amplia mancha de un color espeso y pegajoso se extendía por las sábanas, devorando ansiosa su blanca pureza, como un monstruo insaciable y horrendo que emergía, de algún modo, del cuerpo inerte y pálido que seguía tendido sobre el colchón, insensible ya a besos y palabras. Una mancha roja que se había vuelto tan grande como la misma vida.

-Por ti, dulzura -susurró ella, con un último beso, promesa de amor eterno, que manchó sus labios de carmesí-. Lloraba por ti.

servido por rekhar 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

sorrow

sorrow dijo

Genial. Me encanta el final, no sé... no lo esperaba.
Ya sabes que soy tu fan ^^

22 Octubre 2008 | 08:38 PM

Emm... Hikaru?

Emm... Hikaru? dijo

Waaaa! Al fin te has decidido... ^^
Me gustó mucho como ha quedado, me parece muy interesante, jeje.
A ver cuando seguimos con los asuntos sin resolver, eh? No sólo por el hecho de que me tengas en vilo, sino porque ¿Y si una banshee llora por ti? ¿Eh? Otro fantasma más vagando por estos lares... Humm... Temo verte semitransparente... xDD
A si que ya sabes! >.<

22 Octubre 2008 | 10:41 PM

Nita

Nita dijo

Holaaa..!!! me ha encantado el relato =)

He disfrutado mucho leyendo y.... con las descripciones que haces no cuesta nada dejar volar la imaginación!

Es.. como una especie de sueño o es realidad?

Una historia de... soledad, amor y muerte!

Al menos eso es lo que me ha transmitido.

Y.... como el dolor de una Banshee por ser como es! y... no poder evitarlo por él!

pD: bonito final, trágico y romántico.

Sigue así, ok? ;P

23 Octubre 2008 | 12:19 AM

Swi

Swi dijo

Anda, la historia que Coctelera te borró XD

Se sale fuera de lo normal, no nos tienes acostumbrados a algo tan... tan... sorprendente, raro, ¿romántico? ^^

23 Octubre 2008 | 04:12 PM

Crispina

Crispina dijo

Y ahora es cuando Becquer aparece debajo del escritorio de Rekhar y reconoce que ha sido él quien ha escrito el relato, pero que lo guardemos en secreto...

Ainsss las Banshees, ya sé de que me sonaba, que se lo pregunten a Fleur Delacour... xD

Ha estao muy bien ;)

Buena Caza

24 Octubre 2008 | 01:02 AM

never

never dijo

*O.O*

Mira que he leído cosas tuyas... y sigue sonprendiéndome la calidad de tus relatos y la originalidad. Tu forma de narrar los cuentos es mágica.

30 Octubre 2008 | 10:54 PM

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