La Coctelera

Rekhar

18 Abril 2008

Olvido

Cuando la joven Glemsel Noah despertó, aquel día, sintió al instante una extraña sensación de vacío en su interior. Aún antes de desperezarse con suave desgana, como había hecho cada mañana al levantarse durante toda su vida, notó que algo fallaba, algo que se le escapaba de un modo que ni siquiera alcanzaba a comprender. Sus pies descalzos se posaron con delicadeza en el frío suelo, y la joven aguardó unos instantes, sentada en la cama, esperando a que se le aclarasen los pensamientos, y comprender qué era eso que le faltaba. Poco a poco, una luz comenzó a abrirse camino en su cerebro, anormalmente lento y vacío, hasta que Glemsel abrió mucho los ojos y se incorporó de golpe, sobresaltada, dejando caer al suelo las blancas sábanas que la habían cubierto y encaminándose, a toda prisa, hacia la puerta de la calle.

Abrió la puerta sin miramientos, dejando que golpease con fuerza contra la pared de la fachada, y sintió como el frío matinal que empezaba a desvanecerse, asesinado por los primeros rayos anaranjados del poderoso astro solar, le acariciaba el cuerpo desnudo. La joven miró a su alrededor, a los gargantuescos edificios rectangulares de acero y cristal que se alzaban, imponentes, por todos lados, compitiendo entre ellos por alcanzar la bóveda celeste. Contempló a otras personas que, como ella, daban vueltas sobre sí mismos, confusos, tratando de reconocer una silueta familiar en ese mundo que tan extraño les resultaba. Los ojos azules de Glemsel se empequeñecieron por un instante, al tiempo que la fría comprensión la apuñalaba, despiadada. Y entonces una risa desesperada, una risa aberrante e histérica, surgió a brobotones desiguales de su garganta, cuando finalmente entendió, con abrumadora certeza, qué era lo que le faltaba. Alguien le había robado sus recuerdos. Todos sus recuerdos.

Los recuerdos de todos.


-Ahora mismo, señor Kazuo, hay una cuestión que me preocupa todavía más -respondió Glemsel, sonriendo con timidez, mientras su voz descendía hasta convertirse en apenas un murmullo. Parecía absolutamente concentrada en remover el oscuro líquido que contenía su taza de té con una cucharilla metálica, pero sus mejillas se habían ruborizado casi imperceptiblemente, como las de una adolescente turbada.

-¿Y qué podría ser? -preguntó con sincera curiosidad aquel hombre de aspecto tan inusual. La joven no sabía que Kazuo debía esa piel tan extrañamente pálida y aquellos ojos rasgados (que tan abrumadoramente la hechizaban) a su ascendencia japonesa. Tampoco él mismo podría haberlo sabido. La humanidad había olvidado las etnias, su procedencia y sus diferencias, del mismo modo que había olvidado todo lo demás.

-La cuestión, señor, no es por qué olvidamos cuanto olvidamos... sino por qué recordamos lo que recordamos. Nuestro nombre, nuestro idioma, nuestra capacidad para leer y escribir ¿por qué no hemos olvidado también todas esas cosas?

Kazuo se frotó su barbilla, pensativo, mientras Glemsel le observaba con detenimiento. Aquella pregunta la había obsesionado desde el mismo día del Gran Olvido, pero, por alguna razón, cuando se encontraba cerca de aquel hombre de rasgos orientales, y sus encantadores ojos rasgados, le parecía mucho menos preocupante.


-¿Sí? ¿alguna novedad, Arnold?

-No lo vas a creer, Glem -respondió, entusiasmada, la voz levemente distorsionada del geólogo Arnold Sila desde el otro lado del auricular.

-¿Qué ha ocurrido? ¿habeis descubierto el funcionamiento de alguna otra máquina?

-No, es más emocionante que eso. Hemos descubierto que el mundo, en su totalidad, es artificial. Vivimos en un planeta... no, en una nave construida por una mano inteligente, Glem.

-¿Estás seguro de eso? -preguntó Glemsel, abrumada, sintiendo como la voz le temblaba ligeramente-. ¿Al cien por cien?

-Al cien por cien.

-Pero... ¿quién o qué pudo haber construido algo tan grande, Arnold?

-Es difícil de decir. Por aquí hay quien empieza a hablar de divinidades. Pero ¿y si fuimos nosotros, Glem? ¿y si lo construimos nosotros mismos, antes de olvidar?


Los pasos de Kazuo resonaron poderosamente en los gigantescos muros de la biblioteca. Glemsel sabía que era él, por su característico modo de caminar (uno-dos-tres uno-dos-tres), pero no alzó la mirada. Estaba demasiado enfrascada en la lectura.

-Deberías salir de este lugar, de cuando en cuando -dijo el hombre, después de besarla con suavidad en la mejilla-. Hay todo un mundo ahí fuera ¿sabes?

-Lo sé. Pero también hay todo un mundo aquí dentro. Aquí hay respuestas, Kazuo, hay respuestas a las preguntas que todos nos planteamos. Todos estos libros los escribió la humanidad antes de Olvidar. Son necesarios para entender quienes somos. ¿Sabías que, en la antigüedad, existían distintos idiomas?

-¿Distintos idiomas? ¿Quieres decir que la gente no se entendía?

-Eso mismo. Y he encontrado también referencias veladas a palabras que no entiendo. Kazuo... ¿tú sabes lo que era la guerra?

La expresión del hombre se turbó inmediatamente, casi como si le hubiesen golpeado físicamente. Sin embargo, tras unos segundos, negó tenuemente con la cabeza.

-Yo tampoco lo recuerdo. Sin embargo, también siento esa sensación oscura, ese miedo, al escuchar la palabra en voz alta. ¿Qué era la guerra? ¿tiene algo que ver con el Olvido?


Glemsel estaba acurrucada entre las sábanas, meditabunda, sin lograr conciliar el sueño. Habían pasado casi diez años desde el día del Olvido, y todavía no se había descubierto el funcionamiento de todas las máquinas que su extraño mundo artificial contenía (aunque era cierto que a muchos les importaba poco, porque la gran mayoría parecían funcionar solas). Una vez más se preguntó por qué la humanidad había olvidado, y esta vez, como en aquella ocasión hacía ya casi diez años, una luz se abrió camino, con lentitud, en su mente. Incorporándose, con los ojos muy abiertos, miró hacia Kazuo, que yacía medio dormido a su lado.

-¿Y si elegimos olvidar? -dijo en voz alta, hablando más consigo misma que con él-. ¿Y si el Olvido fue sólo una segunda oportunidad, un nuevo comienzo?

Glemsel se levantó, y comenzó a andar por la habitación, nerviosa y temblorosa, pero segura de haber encontrado la respuesta que llevaba diez años buscando.

-Dejamos todo preparado para sobrevivir tras nuestro Olvido. Máquinas que funcionan solas, para garantizar nuestra subsistencia. Grandes bibliotecas que contuviesen el saber de tiempos pasados. Por eso decidimos mantener intacta nuestra capacidad para leer, para no perderlo todo.

La mujer se apoyó en la pared metálica de su habitación, súbitamente turbada. No le cabía ninguna duda de que la misma humanidad había escogido olvidar su pasado, concederse a sí misma una segunda oportunidad para avanzar, para ser lo que debía haber sido, pero... ¿qué había ocurrido? ¿qué habían hecho los humanos que había sido tan terrible, como para necesitar olvidarlo? ¿que habían hecho para necesitar una segunda oportunidad?

¿Tenía quizá algo que ver con esa palabra... con esa guerra?

Glemsel siguió pensando, turbada y preocupada, mientras su mundo-nave artificial seguía orbitando, solitario y triste, alrededor de ese planeta oscuro, ese mundo estéril y sin vida que, en tiempos mejores, se había llamado La Tierra.

servido por rekhar 15 comentarios compártelo

15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Crispina

Crispina dijo

¡¡¡PERO QUE GRANDE ERES REKHAR!!!

Madre mía, madre mía, que relato, que argumento, que fluidez, que todo.... me encanta todo. ¡Originalidad pura!

Que gran idea lo del "Olvido", sin duda leería un libro con esa idea. Diomio, Rekhar, yo la registraba y todo.

Buena Caza!

Pd. el olvido....que grande

18 Abril 2008 | 08:10 PM

rekhar

rekhar dijo

o.O

Vaya, muchísimas gracias, Crispina ^^. Me alegra que te haya gustado tanto (aunque supongo que exageras).

Oh, por cierto, no he comentado en tu blog por miedo a ahogarme en esa imparable marea de comentarios pero, si me pides mi opinión (cosa que no has hecho, pero yo, metomentodo que soy, te la doy igual), te diré que bien hecho ^^

18 Abril 2008 | 09:26 PM

Crispina

Crispina dijo

Nah a ver, puede ser que esté un poco emocionada por tanto comentario, aunque con los que me quedo sin duda son con los de mis cocteleros de toda la vida.

Pero ahora en serio, es que el argumento pa mi es muy original, eso del olvido me ha molao bastante. ¿Que le he dao demasiao enfasis? Puede ser, pero aún así, está sageraaaaooo!!!

Ala Rekhar, que lo te diga yo, que mola mucho. Ponlo en meneame pa que te ametrayen jajajajajaja

18 Abril 2008 | 11:27 PM

Never

Never dijo

The Amazing Crisp tiene razón (prometo que un día dejaré de llamarte así, Crispi, es que la historia del bus mola mucho. No te he dejado un comentario por el mismo motivo que Rekhar)

Señor Trasgo, es una idea muy buena, digas lo que digas.

20 Abril 2008 | 04:10 PM

Yo

Yo dijo

Sin duda tiene un buen argumento, una vez mas has sacado de la nada una historia sorprendente Rekhar, enorabuena! ^^

Pd: No dejes nunca de escribir, se te da muy bien.

20 Abril 2008 | 09:50 PM

Swi

Swi dijo

¿Eiligieron olvidar? ¿por una guerra? mmmmm... creo que es la primera vez que el final no me gusta. Es lo más posible. Pero si hubiera una guerra tan terrible que toda la humanidad se pusiera de acuerdo en olvidar, la acabaríamos repitiendo, está en nuestra naturaleza. ¿No seguimos repitiendo nuestros errores conociendo las consecuencias?

Será por mi miedo al olvido. Pero creo que sin recuerdos, sin pasado no somos nadie. No creo que esas personas se sientan completas jamás, y comparto el agobio, el estrés y la obsesión de Glemsel.

22 Abril 2008 | 08:20 PM

Never

Never dijo

Oh, lo cierto es que yo daba por hecho que ellos seguirían investigando, y que en su obsesión por saber, por recordar, acabarían cometiendo los mismos errores del pasado.

Y la historia se repetiría una vez más. Como ocurre siempre.

No sé si esa era la intención del señor escritor. Aunque en realidad, poco importa, una vez que se ha escrito, es la opinión del lector la que cuenta XD
y cuando no se ha descrito claramente y al detalle el futuro, es la imaginación del lector la que cuenta.

Pero es cierto, la curiosidad es otra de esas cosas que está en la naturaleza humana (mal que le pese a alguno XD) por eso yo elegí ser una troll.
O bien Glemsel acaba totalemtne obsesionada y con crisis nerviosas por culpa del vacío que no logra llenar, o en su búsqueda de paz interior, crea una religión y se proclama la suma sacerdotisa... XD

ea, ya tenemos el motivo de la primera guerra después del Olvido. Se empieza creando un dogma y se acaba por perseguir a los infieles...

ntch... estos humanos... U_U

(uhm o_0 yo iba a escribir un comentario corto)

22 Abril 2008 | 09:01 PM

Rekhar

Rekhar dijo

De hecho, por responderos a todos, este relato está basado en un libro que pretendí escribir, y que como tantos otros, se quedo estancado. Como bien ha dicho Never (es una troll muy lista), la idea era que los humanos, buscando un nuevo comienzo, acabaran por cometer los mismos errores que los habían llevado a una situación tan penosa, creándose un círculo vicioso. Pero eso era en aquel libro inacabado... este relato es aparte, y cada uno puede pensar en el futuro que prefiera ^^

22 Abril 2008 | 10:35 PM

Crispina

Crispina dijo

Ves?? Un libro... yo sabía que eso sería un buen libro.

¡¡¡DESATÁSCATE!!!

Al polémico final... yo había pensado también en conspiraciones, la chica quiere investigar pero hay ciertas personas que no permitirán que esa "guerra" se descubra... tachaaan!!! xD

Síguelo Rekhar, síguelo!!

22 Abril 2008 | 11:11 PM

Finzo ;)

Finzo ;) dijo

que bueno!!! me encanta master, si es que eres un puto genio!!

24 Abril 2008 | 01:55 PM

El listo^^

El listo^^ dijo

si, soy yo xDD

24 Abril 2008 | 01:56 PM

Rekhar

Rekhar dijo

¡Finzo! ¿Qué haces tú aquí? XD

Encantado de verte por estos lares

24 Abril 2008 | 02:53 PM

eternal_sadness

eternal_sadness dijo

....
Va, ahora en serio, realmente los creas tu?? :P
Me ha gustado, siempre me ha parecido que te expresabas muy bien, te admiro por ello. sigue asi rubito ^^. Perdona si no te comento, pero apenas tengo tiempo para escribir en mi propio blog.

(deberias patentar las historias,jeje)

un besiño rubiales..

8 Mayo 2008 | 01:44 PM

Rekhar

Rekhar dijo

Errr... ¿¿rubiales?? o.O

Me alegra volver a verte ^^

8 Mayo 2008 | 01:59 PM

Never

Never dijo

no finjas ahora, trasgo
tu pelo ,corto y rubio, es tu seña

o.0

9 Mayo 2008 | 12:21 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Fotos

rekhar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera